Madrid, 26 de enero de 2021.- Desde que la borrasca Filomena pasó por España entre el 6 y el 11 de enero, la acumulación de nieve y de basura en las calles y el bloqueo del alcantarillado por el amontonamiento de ramas han hecho saltar las señales de alarma ante el riesgo de que proliferen plagas de ratas y cucarachas en las ciudades más afectadas, como Madrid.

Para la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, si no se toman medidas para revertir la situación, las calles de Madrid podrían ser un foco de plagas urbanas y desencadenar un problema para la salud pública, ya que pueden transmitir enfermedades como la salmonelosis, la disentería o la leptospirosis.

Por eso, el sector de la sanidad ambiental ha hecho un llamamiento a evitar acumular desperdicios y residuos y a despejar las zonas que pueden estar obstaculizando el correcto drenaje del deshielo y las lluvias, ya sea vegetación o restos de ramas y arbustos.

Para la empresa de sanidad ambiental EZSA, en los próximos días va a ser imprescindible aguzar los sentidos ante cualquier indicio de presencia de roedores e insectos. De hecho, la compañía informa de un aumento del 15% en las solicitudes de servicios de desratización durante las dos últimas semanas.

En este sentido, las mordeduras y arañados en la instalación eléctrica, los muebles o las paredes, la presencia de excrementos u olores similares al amoniaco, los daños en muros o estructuras y la aparición de papeles, cartones o plásticos son indicadores a los que debemos prestar atención para identificar una posible plaga de roedores.

“Actuar con rapidez nos permitirá atajar el problema de raíz y evitar posibles problemas de salud en las zonas afectadas por las plagas”, explica Ignacio Santamarta, Director de Innovación de EZSA. “Ante cualquier señal, un equipo profesional puede identificar la causa del problema y programar un tratamiento de control con raticidas o con la instalación de tecnología avanzada para capturar a los roedores. Tan importantes son estas medidas de eliminación como el seguimiento posterior para prevenir rebrotes”, apunta.

El invierno es una estación propicia para la aparición de ratas en las casas, ya que los roedores buscan refugio y comida durante los meses más duros. Pueden entrar por agujeros en las paredes, tuberías o rendijas de ventilación y esconderse cerca de fuentes de calor, como detrás de electrodomésticos, sótanos o buhardillas.

Para prevenir su aparición, EZSA recomienda sellar cualquier tipo de agujero o grieta en paredes, puertas, ventanas y tuberías, mantener puertas y ventanas cerradas, guardar los alimentos en los armarios y mantener limpia la cocina, eliminando restos de comida. También es aconsejable revisar las mercancías recibidas, ya que muchas veces los roedores se esconden en palés, cajas o paquetes, y evitar zonas en las que se acumule agua, comida y basura.

FUENTE: NOTA DE PRENSA DE BCNPRESS COMUNICACIÓN.