En este vídeo María Rossich te enseña como minimizar el riesgo de contagio del SARS-CoV-2 por contacto de superficies al entrenar en el gimnasio.

Los que acudimos desde hace años a las salas de los gimnasios, sabemos que siempre se ha aconsejado desinfectar las maquinas después de su uso. Pero de igual modo sabemos que nunca se ha exigido como tal.

 

Después del COVID19, de la clausura y  reapertura de los gimnasios, aquellos valientes que se han atrevido a pisar las salas han visto como éstas se llenaban de nuevas pautas y normas.

– Algunos ejemplos: El uso de la mascarilla, extractores de aire y ventanas abiertas, controles de aforo con uso de apps, nueva disposición de las máquinas, distancias de seguridad, desinfección de manos, la toma de temperatura, la limpieza exhaustiva…¡uff! Sabemos que es mucho, pero si queremos seguir entrenando indoor debemos procurar ser muy concienzudos.

 

En esta nueva fase las salas cuentan con productos de limpieza embotellados o sprays. Desinfectantes de compleja composición (virucidas, bactericidas y fungicidas de alto espectro), todos ellos ahora de uso obligatorio para los socios.

 

Y es que, todo material que se utilice o entre en contacto físico con un deportista debe ser bien desinfectado.

 

Hoy, desde Sport Life, os aconsejamos como proceder a cuidar de nuestro entorno de entrenamiento y evitar así los contagios.

 

Después de haberte desinfectado las manos y limpiado la suela de tus zapatillas de deporte, puedes empezar a hacer uso de la maquinaria. Una vez hayas finalizado debes limpiarla correctamente. Para ello vamos a proceder a la pulverización, secado y colocación del material. Vamos a necesitar un pulverizador desinfectante y un trozo de papel de rollo seco. Todos los gimnasios ponen a disposición del usuario este material, así que sólo necesitaremos localizarlo y hacernos con él.

 

¡Atención! Hay que desinfectar todo los que toquemos.

 

Para realizar la desinfección seguiremos estos pasos:

 

  1. Empapar generosamente  la máquina o material, procurar alcanzar todos los recovecos que pueda tener y contemplar la aplicación del aerosol desde diferentes direcciones, alturas y ángulos.

 

  1. En algunos casos es necesario dejar actuar el producto, pero en nuestro caso bastará con aplicar y retirar el producto sin esperar (algo tenemos que dejar para los trabajadores de limpieza 😉

 

  1. Procederemos al secado con un trozo de papel limpio, no recomendamos reutilizar el papel de secado. No olvidemos dejar la maquinaria seca ya que muchos usuarios empapan la máquina y la dan por desinfectada. Sin lugar a dudas este es uno de los mayores errores y se debería corregir por varios motivos:

 

– Acabar de retirar lo residuos orgánicos.

– Dejar la máquina preparada y seca para próximos clientes. (Ser empáticos                 y pensar en los compañeros es fundamental, no nos olvidemos de que                             sentarse en una superficie mojada es muy molesto, además otros                                 deportistas podrían patinar o sufrir un accidente por resbalar o por que se les        patine una pesa).

– Evitar que el producto y su factor corrosivo alteren o rompan el material,                   perjudicando su calidad.

 

Una vez hayamos desinfectado siempre desecharemos el papel, nos aplicaremos gel hidroalcohólico en las manos y nos colocaremos la mascarilla para los cambios de zonas.

 

Cuidemos el espacio, mantengamos en buen estado la maquinaria y cuidaremos de otros usuarios o compañeros. Todo ello por por una sencilla e importante razón, el respeto y solidaridad.

María Rossich fue portada Sport Life en el número de Septiembre de 2020